El edificio es una casa del siglo XIX hecha de mampostería y tapial, cuyos muros alcanzan un grosor de hasta 80 cm.
Recientemente restaurada, aúna tradición y confort.
Consta de tres plantas: la baja está reservada para sus dueños, la del medio tiene cuatro habitaciones dobles y otras dos la segunda planta, todas ellas con baño individual, calefacción y TV. También hay una cocina completa por planta, bañera de hidromasaje para dos personas, peluquería y terraza de unos 60 m2.
El extenso patio empedrado ofrece una grandiosa barbacoa que permite saborear las deliciosas chuletillas al sarmiento.
Finalmente la piscina entretiene a la gente menuda y alivia el calor de sus visitantes.
Toda la casa dispone de calefacción central y aire acondicionado
En la zona pueden practicarse multitud de actividades tales como, senderismo, práctica de juego de pelota en frontón, cicloturismo con bicis a disposición del turista, práctica de golf a tan sólo 10 km. en el campo que hay en Calatayud, piragüismo en el Pantano de La Tranquera que está a 7 km. del pueblo, balneoterapia con aguas curativas en Alhama, Jaraba y Paracuellos de Jiloca, centros a menos de 20 km. de Entrefrutales.
Por su cercanía es visita obligada el Monasterio de Piedra (15 km.), monumento cárstico cincelado por las aguas del río Piedra, Yacimiento de Bílbilis en Calatayud (12 km.) y otros monumentos artísticos, Ruta del Mudéjar y otras muchas de carácter artístico y gastronómico, observación en la Laguna de Gallocanta (40 km) de las grullas emigrantes del norte europeo hacia las cálidas tierras africanas.
Adquisición de fruta de temporada a precio de cosechero, con posibilidad de recolectársela uno mismo.
PRECIOS Precio Por Habitación entre 65,00 € y 85,00 €
Nº DE PLAZAS 12 + supletorias plazas 6 habitaciones
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UBICACIÓN APROXIMADA
COMENTARIOS DE LOS USUARIOS Un fin de semana
Queremos empezar nuestro comentario mencionando lo agradable k nos ha supuesto pasar el fin de semana en esta maravillosa casa rural llamada "Entrefrutales", tiene todas las comodidades y confort para que la estancia resulte inolvidable, la rehabilitación de este caserón del siglo XVIII manteniendo su estructura original se ha conseguido con un gusto exquisito en todas sus estancias y un complemento equipamiento , así como la imaginación y variedad en la decoración de cada una de sus seis diferentes habitaciones, las cuales rinden homenaje a los frutos de la tierra , sin olvidar los espléndidos cuartos de baño que cada habitación incluye.
Agradecemos el cariño , atención y amistad que procesan sus dueños Charo y Tomás en conseguir que te encuentres como en tu propia casa, se complementan con sosegados atardeceres junto a la barbacoa del patio en tertulias donde sus conocimientos nos aportan un valor añadido , gracias Tomás por lo que nos has enseñado.
Con el descanso de la noche que nos proporciona la comodidad de esta casa rural , se llega al despertar de la mañana para disfrutar y saborear el abundante desayuno que con tanto esmero prepara Charo, como mimo en cada detalle de la mesa nos proporciona una bollería variada artesanalmente , donde la “joya de la corona” (por lo menos para nosotros) la mermelada casera no pudimos resistir en dar cuenta de ella.
Recomendamos su vista y esperamos que la nuestra se vuelva a repetir , gracias por la acogida.
Quisiéramos terminar nuestro comentario, con el permiso en este caso del profesor D. Tomás, en reconocerle su magistral tesis sobre el viaje de D. Quijote de la Mancha y añadir con todo el cariño y respeto que nos procesa su siguiente afirmación;
Si D. Quijote de la Mancha
de nuevo volviese a realizar
viaje a las tierras Catalanas
no huebiera dudado un instante
en morar en la ya famosa
casa rural “Entrefrutales”
para contar al
mundo entero que si hubo
motivos de interés a su paso
por la comarca de Calatayud
y para mas señas
en La Viñuela
un gran abrazo…
Ana y Samuel
Ana
20/06/2008 23:34:56
Un lugar entrañable
Cuando uno sale de una urbe como Madrid, lo hace acompañado por la prisa y el estrés, pero cuando se llega al pueblecito llamado La Vilueña (Zaragoza), uno empieza a darse cuenta que entra en un mundo diferente de paz y de sosiego por el tamaño de la población y por el número de habitantes. En ambos casos muy reducido, pero la gran sorpresa la encuentras al llegar a "Entrfrutales", un caserón del siglo XVIII, pero con todas las comodidades del siglo XXI. La casa acaba de inaugurarse (mayo de 2008), según nos han contado los entrañables Charo y Tomás, sus dueños, y por lo tanto todo está impecable. La decoración es exquisita y única en cada una de las habitaciones. Ya su nombre lo va evocando: La sandía, el cerezo, el trigo, ... ¡Que maravilla de casa!
Tanto nuestros tres hijos como nosotros hemos pasado un fín de semana inolvidable. La situación geográfica es estratégica ya que se encuentra a tan solo 17 kms del Monasterio de Piedra y de su Parque Natural (una joya de la naturaleza); a unos pocos kilómetros de Calatayud, muy próxima a las hoces del río Mesa, en fín un sitio con una localización perfecta.
Los dueños son una pareja encantadora y realmente culta, no en vano son profesores universitarios a los que se les ha ocurrido revitalizar el pueblo abriendo su casa a los forasteros. Te facilitan la estancia en su casa, te informan de lo que visitar, te organizan la posibilidad de recoger fruta (nuestros hijos disfrutaron de verdad de algo que no habían hecho en su vida - la recogida de cerezas), incluso te orientan acerca de los restaurantes donde puedes comer o cenar. No podemos finalizar este comentario sin mencionar el desayuno, un verdadero manjar, mermelada casera, bollería de pueblo totalmente natural, es decir el regreso a unos sabores que en la gran ciudad ya hace tiempo que hemos perdido. Gracias, Charo y Tomás, seguro que volveremos.
Un gran abrazo. Pilar e Isidro