En las cuatro suite, con saloncito privado y chimenea, y la habitación doble se respira tranquilidad. En algunas habitaciones se ha respetado la arquitectura original de la casa: techos bajos y abuhardillados, conservando el espíritu de la construcción primitiva.
No pasan inadvertidos para el viajero el mimo que se ha puesto en su decoración y la pasión por lo detalles que convierten a cada una de las estancias en un lugar "irrepetible". Toda una muestra de cómo se hacen las cosas con gusto.
A un paso de Madrid te puedes olvidar de cualquier preocupación en este sitio de ensueño que está catalogado como uno de nuestros alojamientos favoritos. Descansa, pasea a pie o a caballo, relájate en el hidromasaje del jardín, celebra una reunión, visita y conoce... tú elijes.